La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público."

sábado, 29 de enero de 2011

Fuego amigo


Victimas del fuego amigo es como se califica en la guerra las bajas que sufren un mismo bando. Esto sucede cuando se cometen errores y no se define bien el objetivo, aunque son muerte igualmente, se consideran daños colaterales o inconvenientes menores.

Esto mismo es lo que ha supuesto la ley antitabaco en muchas pequeñas y medianas empresas del sector hostelero, pequeñas empresas familiares que emplean el mayor número de personas en nuestro país que, ahora con esta ley están a las puertas de ingresar en las lista del paro. Estos establecimientos han pasado de trabajar entre un 40 y un 60% menos desde la entrada de esta nueva ley, y la mayoría son empresas deficitarias

Quizás la nueva ley antitabaco no sea la única causante del problema y que obligará a muchas empresas a cerrar la persiana por siempre, pero lo que no cabe duda, que es la gota que colma el vaso y ha enfrascado a muchas empresas del sector hostelero a sumarse a otros sectores que generaban el mayor número de empleo y ahora generar el mayor número de parados.

El paro sigue enquistado y sigue creciendo, sin medidas sobre la mesa que dejen entrever algo de luz al final de túnel de esta crisis que estamos abstraídos una inmensa mayoría. La reforma laboral del gobierno no vislumbra ningún brote verde en el horizonte, es más, la previsión del gobierno es que no se conseguirá atajar la sangrante lista del paro.

Por otra parte, se están adoptando medidas para atajar el déficit del Estado y muy pocas, o casi ninguna en favorecer la inversión y creación de puesto de trabajo, o simplemente atajar la herida y fomentar medidas que permitan mantener los puestos de trabajo de muchas pequeñas y medianas empresas, ya no solo del sector de la hostelería, sino del comercio en general.

No se puede soportar ni un mes más que se siga destruyendo empleo en España, no podemos permitir reducir el déficit si cada vez son menos los que cotizan y contribuyen con el Estado, y más los que dependen del cobijo del Estado.

De no actuar de inmediato y priorizar la creación y mantenimiento del empleo, comprometerse con reducciones a empresas que necesiten menos presión fiscal para garantizar los puestos de trabajo, en los próximos gobiernos tendrán que verse obligados a recortar las prestaciones sociales o seguir endeudándose, por lo que la reducción del déficit será una pizca más difícil y lenta.

Francisco García Pérez

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