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lunes, 21 de diciembre de 2009

El Defensor del Paciente califica de farsa las listas de espera


salud mallorcadiario.com

PALMA.- El Defensor del Paciente hace un detallado análisis de los problemas que aquejan a la sanidad balear y asegura que las listas de espera facilitadas por el conseller de Salut, Vicenç Thomàs, son “una farsa”, por la falta de transparencia, al mismo tiempo que denuncia la confusión creada por el decreto de catalán.

Los datos de espera que maneja el conseller son para la asociación “una farsa, básicamente por la falta de transparencia en el cómputo, cuando un paciente ha de ser incluido en ellas. En Baleares, tranquilamente puede transcurrir un año, desde que el paciente acude a la primera consulta, hasta que es operado. El tiempo puede dilatarse, meses y meses, entre cita con el especialista, prescripción de pruebas diagnósticas, obtención de resultados y programación de la intervención”.

El baile de cifras de las listas de espera, según El Defensor del Paciente, ha originado “un devenir a la gresca entre el partido gobernante y la oposición, sobre si los datos son reales o están maquillados. La oposición ha venido acusando al conseller, de haber ocultado desde hace dos años la información relativa a las listas de espera en consultas externas y para pruebas diagnósticas. Pero es que el Govern, de igual forma, les inculpó que durante su mandato eran ellos los que no dieron información fidedigna”.

En este sentido, recuerda la asociación, “Thomàs se puso en liza, negando el oscurantismo del que se le tachaba e informó de 26.194 pacientes en espera de visita con el especialista y otros 16.877 para pruebas diagnósticas. Así, la espera media para consulta de especialista en los hospitales de Baleares es de 31,8 días y para prueba diagnóstica 30,6 días. Como contrarréplica la oposición no ha dado verisimilitud a los valores, argumentando que se han acicalado”.

LISTAS POLITIZADAS

“¿Quién dice la verdad? ¿Cuánto hay de real en los dígitos?”, se pregunta la asociación. “La conclusión a este enredo se resume en que las listas de espera en Baleares están politizadas. Ahora, la duda recae sobre el tejado de la Conselleria de Salut”.

El Defensor del Paciente hace referencia al hecho de que los peores datos de lista de espera obran en poder de Ibiza, y concretamente en Can Misses, “donde el tiempo de demora para el especialista a veces puede duplicar o triplicar el de Son Dureta. Entre cita y visita puede haber un retraso de 46 días, cuando en el hospital de Palma la media se reduce a 18 días. Aunque hay consultas, como en cardiología y neumología, que en Can Misses, se pueden alargar hasta los 8 meses, por la falta de especialistas esencialmente”.

La asociación recuerda lo sucedido en cirugía vascular de Son Dureta, con la consiguiente subida de las listas de espera, la problemática que supone el Plan de Ordenación de Recursos
Humanos del Ib-Salut, en el que se impone la jubilación forzosa a los 65 años, de manera incomprensible, “ya que impide poder trabajar hasta los 70 a todos esos facultativos que gozan de buena condición física, máxime cuando la falta de especialistas es ostensible”.

Can Misses, una vez más es el hospital que más sufre esta precariedad, dado que “su Servicio de Cardiología se encuentra en situación límite, con sólo dos cardiólogos para dar cobertura a una población de 125.000 habitantes, a lo que hay que añadir que en Formentera tampoco existen especialistas de esta patología”.

Por eso, “ante la falta de cardiólogos se ha tenido que recurrir a especialistas de Medicina Interna para atender las primeras visitas, y para más inri, probablemente, dentro de poco, Can Misses podría quedarse con un único oncólogo. Todo ello, ha desencadenado que la Junta de Personal del Area de Salud de Ibiza y Formentera se encuentre en estado de rebeldía y desmotivación, por la falta de comunicación con la gerencia, que hace oídos sordos a la falta de contrataciones de médicos”.

Igualmente, relata que Atención Primaria “se encuentra sobrecargada de pacientes y hoy por hoy, no es posible garantizar una cita en 24 horas. Los médicos de familia cuentan con una media de 1.700 tarjetas sanitarias, atendiendo en ocasiones, 50 pacientes diariamente, en zonas de Mallorca como Felanitx y Sineu”.

EL DECRETO DE CATALÁN

El Defensor del Paciente alude también a la “confusión, a la que están sometidos tanto los profesionales sanitarios como los ciudadanos en general ante la aplicación del decreto que sistematiza la imposición del catalán en la sanidad pública como requisito, y no como un mérito que es lo que pretenden los sindicatos médicos y de enfermería”.

“Es intolerable, que a raíz de esto, el personal sanitario que trabaja en el Ib-Salut pueda perder su trabajo en un plazo de dos años, y, por consiguiente, otros profesionales abandonen o no quieran ir a desempeñar sus funciones a Baleares. Es una incongruencia total, dar mayor relevancia a cuestiones lingüísticas e intereses políticos que a lo que realmente importa”, señalan.

Otro tema en el disparadero, “son las dudas sobre la continuidad de las obras del Hospital de Son Espases, después de que en junio, el Tribunal Superior de Justicia de Baleares negase la legalidad de las licencias de las obras, del que pretende ser el buque insignia de la sanidad balear, por la nulidad inicial decretada sobre la reforma del plan urbanístico de Palma”.

En este sentido, la asociación recuerda que Thomàs “no contempla la paralización de las obras, escudándose en los servicios jurídicos del Govern que presentaron un recurso de súplica ante el Tribunal, de modo que según sus cálculos el hospital estará finalizado en octubre de 2010”.

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